UN MANTO BLANCO SOBRE ALBURQUERQUE
Los que me conocéis ya sabéis el amor que siento por Alburquerque, el pueblo que me vio nacer. Me han llegado unas preciosas fotografías, realizadas por mi paisano, Pablo Cordovilla, el hombre que nos regala su voz desde la emisora municipal. Conocía su afición por la creación literaria pero nada sabía de su habilidad con las cámaras fotográficas. También me ha enviado mi ahijada Lupe la dirección de un video, realizado por frangemio, con otra buena colección de imágenes de Alburquerque nevado y una preciosa música de fondo
El caso es que estas instantáneas me han llenado de emoción y me han hecho regresar al tiempo de mi infancia, cuando pude ver la nieve por primera vez en el pueblo. No es un fenómeno que prolifere en sus calles, por lo que aquel día fue una fiesta total. Lejos de achicarnos ante la magnitud de la nevada nos echamos a la calle, más bien a la plaza, pues yo vivía en la de España, y nos faltó tiempo para iniciar nuestra infantil batalla. No faltó el tradicional muñeco de nieve, con su nariz de zanahoria, su buena bufanda de lana, para que no pasase frío, y su boina y todo, cedida por el señor Pablo, padre de Sabas Gamero, mis queridos vecinos. ¡Qué recuerdos!
Os dejo todas estas imágenes para que veáis la suerte que he tenido de nacer en un pueblo tan hermoso.
Juan Calderón Matador
1 comentario:
Si el pueblo ya es bonito de por sí, cuánto más con esta nevada. Los alburquerqueños teneis mucha suerte de tener un pueblo tan bonito. ¡ Cuidadlo!
Publicar un comentario